La diputada federal con licencia respalda el diálogo nacional impulsado por Claudia Sheinbaum para construir reglas que protejan a niñas, niños y adolescentes en el entorno digital, con la participación de familias, docentes, especialistas y estudiantes
CANCÚN, QUINTANA ROO, 21 de agosto de 2026.- México no puede permanecer indiferente frente a los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes en un entorno digital que forma parte de su vida cotidiana, afirmó Marybel Villegas Canché, al respaldar la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para abrir una discusión nacional sobre el uso de dispositivos y plataformas digitales en las escuelas.
La aspirante a la Coordinación en Quintana Roo de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional sostuvo que el debate debe partir de una realidad evidente: las nuevas generaciones tienen acceso cada vez más temprano a teléfonos celulares, redes sociales y contenidos digitales, por lo que las instituciones, las escuelas y las familias deben construir mecanismos que permitan acompañarlas y protegerlas.
“No podemos dejar solos a nuestros niños y jóvenes frente a un mundo digital que avanza todos los días. La tecnología ofrece enormes posibilidades, pero también existen riesgos que debemos atender con responsabilidad, información y acompañamiento”, señaló.
Marybel Villegas destacó que la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum busca evitar decisiones improvisadas y abrir un espacio de análisis en el que participen especialistas, docentes, madres y padres de familia, estudiantes, autoridades y organizaciones vinculadas con la protección de la infancia.

Consideró que reducir la discusión únicamente a permitir o prohibir teléfonos celulares dentro de las aulas sería insuficiente, pues el problema también involucra el acceso a contenidos inapropiados, contactos no solicitados, exposición a material sexual o violento, pérdida de atención y mecanismos digitales que pueden favorecer un consumo excesivo de plataformas.
“Estamos hablando de la formación, la seguridad y el bienestar de toda una generación. Por eso necesitamos decisiones serias, construidas con evidencia y con la experiencia de quienes viven este desafío todos los días dentro de las escuelas y de los hogares”, expresó.
La diputada federal con licencia enfatizó que cualquier regulación debe colocar el interés superior de niñas, niños y adolescentes como prioridad, pero sin caer en medidas extremas que puedan resultar difíciles de aplicar o provocar efectos contrarios a los que se buscan.
“Prohibir por prohibir no resuelve el problema. Tenemos que educar, prevenir, acompañar y establecer límites claros. Nuestros jóvenes necesitan herramientas para desenvolverse con seguridad en el mundo digital, no únicamente restricciones que puedan terminar siendo insuficientes”, afirmó.
Villegas Canché recordó que distintas entidades del país ya han comenzado a establecer disposiciones sobre el uso de dispositivos electrónicos en planteles educativos, lo que refleja una preocupación creciente sobre sus efectos en la concentración, el aprendizaje y la convivencia dentro de las aulas.

Señaló que la discusión también debe considerar los impactos que puede generar una exposición prolongada a pantallas y plataformas digitales, particularmente cuando modifica los hábitos de descanso, afecta la atención, provoca dependencia o incide negativamente en la autoestima y el desarrollo emocional.
Marybel Villegas subrayó que las familias deberán ocupar un lugar central dentro de cualquier estrategia nacional que se construya.
“La escuela tiene una responsabilidad enorme, pero no puede enfrentar sola este desafío. Las madres y los padres también tenemos que saber qué consumen nuestros hijos, con quién interactúan y cuánto tiempo permanecen conectados. Protegerlos exige presencia, comunicación y corresponsabilidad”, sostuvo.
La aspirante morenista señaló que también será necesario revisar la manera en que funcionan las propias plataformas digitales y sus algoritmos, debido a que algunos de sus mecanismos buscan prolongar el tiempo de permanencia de los usuarios y aumentar constantemente su exposición a nuevos contenidos.
Explicó que especialistas en tecnología han advertido que las plataformas pueden diseñarse con mayores condiciones de seguridad para menores de edad, por lo que el debate no debe concentrarse únicamente en los usuarios, sino también en las responsabilidades de las empresas y desarrolladores.
Villegas Canché consideró positivo que México analice las experiencias de otros países que ya han impulsado regulaciones relacionadas con redes sociales, plataformas digitales y algoritmos dirigidos a menores, pero advirtió que cualquier decisión deberá adaptarse a la realidad social y educativa del país.
“No se trata de copiar modelos extranjeros. México tiene que construir su propia ruta, escuchar a su comunidad educativa y encontrar soluciones que realmente puedan funcionar en nuestras escuelas y en nuestras familias”, puntualizó.

También destacó la importancia de incorporar la opinión de maestras y maestros, quienes conocen directamente la manera en que los dispositivos digitales pueden convertirse en herramientas educativas, pero también en factores de distracción cuando no existen criterios claros para su utilización.
“Quienes están todos los días frente a un grupo saben cuándo un dispositivo puede ayudar al aprendizaje y cuándo comienza a convertirse en un obstáculo. Su experiencia será fundamental para construir una regulación equilibrada y útil”, afirmó.
Marybel Villegas señaló que el debate representa además una oportunidad para fortalecer la educación y la ciudadanía digital entre niñas, niños y adolescentes, con herramientas que les permitan identificar riesgos, proteger su información personal y utilizar las nuevas tecnologías de manera responsable.
“No podemos darle la espalda a la tecnología porque ya forma parte de nuestra vida. Lo que debemos hacer es preparar mejor a nuestras niñas, niños y jóvenes para enfrentar un mundo digital cada vez más complejo”, expresó.
Finalmente, reiteró que la protección de la infancia debe colocarse por encima de posiciones partidistas y convertirse en una responsabilidad compartida de toda la sociedad.
“Cuando hablamos del bienestar de nuestros niños y jóvenes no debería haber colores políticos. Tenemos que escuchar a las familias, a los maestros, a los especialistas y también a los propios estudiantes. Regular no significa censurar; significa asumir nuestra responsabilidad para que la tecnología sea una herramienta de desarrollo y no un riesgo para el futuro de México”, concluyó.
